(Capitulo II)

Las Canaletas.

Las canaletas eran unos bastidores construidos con madera, por los cuales se deslizaban las bolsas de cereal  desde los galpones ubicados en la cresta de la barranca hasta los mismos lanchones, utilizando simplemente la fuerza de gravedad.  De aquel antecedente, proviene el nombre con el que popularmente se conoce a este barrio situado a la vera del Riacho San Pedro.

Entre los primeros en establecerse en este lugar para las operaciones de embarque de cereales se encontraron el Sr. Letiche , los vecinos Graviotti y Genoud, don Agustín Bibolian.  

En 1886, don Santiago Porta, José Pujol y Miguel Solé, solicitaron permiso para instalarse en los terrenos próximos al mueble de los “Bastidores”, y el camino público de acceso  al mismo, para así proceder al embarque de sus cereales.

Además, ofrecían  la construcción de una cabecera para una línea de “tranway”” que vendría desde el interior del partido, algo muy parecido pero en menor escala que la propuesta realizada años posteriores por Feliberto de Oliverira Cézar y Juan J. Muro.

En 1889, solicitaron autorización  con la misma finalidad los señores Basavilbaso y Biancardi.

El desarrollo de la actividad agrícola, como consecuencia de la política colonizadora desarrollada por los diversos gobiernos posteriores a la Organización Nacional,  hizo crecer rápidamente la operatoria exportadora de cereales, por lo que el Director del periódico El Independiente don César Mascetti, exteriorizaba su entusiasmo ante  tal crecimiento, manifestando la necesidad de profundizar el canal de acceso a la Laguna para facilitar el ingreso directo de los vapores, indicando al respecto:

“……..anhelamos ver en nuestra laguna una verdadera población flotante. Que un transatlántico que venga a cargar no tenga necesidad de hacer transbordos, …”

En realidad don César Mascetti fue un entusiasta defensor para la ubicación del puerto en la zona Norte de la Laguna, sobre el mismo Riacho San Pedro, en el espacio que actualmente ocupan algunos astilleros particulares y el Club América.

Otros sampedrinos, entre los que se contaba don Feliberto de Oliveira Cézar, sostenían otros puntos de vista, creando o dando nacimiento a otra alternativa para la salida de los productos cerealeros.

Sostenían que con el asentamiento de un puerto directamente ubicado sobre el Río Paraná, podían alcanzarse los mismos objetivos con una operatoria simple. Su propuesta consistía en la ubicación en el mismo lugar donde años antes se había librado la Batalla de Obligado.

Quedaban así enunciadas dos alternativas que fueron creciendo y tomando cada vez más fuerza y un problema no tan fácil de resolver; por ello los gobernantes buscaban y mantenían otras posibilidades distintas a dichas propuestas.

Así nació la opción  del eventual establecimiento del puerto en la boca misma de la Laguna, junto al canal de acceso al Paraná.  Al poco tiempo de efectuado el dragado del canal, se conoció un proyecto para construir un puerto de ultramar, aunque sin especificarse claramente la ubicación que se le daría.

En el Archivo General de la Nación se encuentra  un proyecto datado en 1871, con un proyecto de puerto para San Pedro que fue elevado por Luis A. Huergo en su momento,  al Ministro de Obras Públicas Don Pedro Agote. Esto ocurría durante la presidencia de Domingo Faustino Sarmiento  ( 1869 a 1874) quien autorizó la existencia de un puerto en San Pedro y otro en Zárate.

Con este proyecto, se despertaron nuevas expectativas y futuros interesados acerca de un plan que se incubaba en la Provincia. El proyecto fue confeccionado en  Londres por los Sres Kell Brothers Lith, Castle Saint Holbon y J.J. Revy, fechado el 21 de diciembre de 1871. En el mismo se muestran los cortes de los eventuales muelles, sobre los que deberían correr las vías férreas.

El informe del Ingeniero Revy, especificaba que como puerto de abrigo, podría ser considerado el mejor de las costas del litoral, ya que las altas y pintorescas barrancas ofrecían seguridades para su anclaje, estimándose el costo en no más de 500.000 pesos de moneda corriente en la época.

Con respecto al posible puerto de San Pedro, el Gobernador don Emilio Castro (1868 a 1872)  y su Ministro de Hacienda Dr. Pedro Agote, decían en un Mensaje elevado a la Legislatura en 1872:

“….no necesito encarecer la importancia de estas obras que proporcionarán a la provincia uno de los más cómodos y seguros puertos de abrigo, capaz de contener todos los buques que hacen al comercio del Río de la Plata, pues tiene una extensión de 240 acres, tres veces mayor que el proyectado para la ciudad de Buenos Aires.”

“Bastan las condiciones enunciadas para llamar la atención de la Legislatura y decidir con la brevedad que estos negocios reclaman, si la Provincia ha de ejecutar estas obras o ha de entregarlas al interés particular, que no las desdeñará”.

Conforme a lo que se puede interpretar de este documento, cabe concluir que se tenía como importante el lugar para establecimiento de un puerto por las condiciones naturales que brindaba y la puja que existía entre algunos particulares interesados en llevar a cabo la obra y otros a los cuales desvelaba la ubicación del puerto que podría beneficiarlos o no.

Con respecto a la ubicación, las alternativas evaluadas se centraron en dos posibilidades:

    * Ubicación en la Laguna, en la cual se interesó la Destilería La Estrella;
    * Ubicación sobre el Río Paraná, iniciativa defendida por don Filiberto de Oliveira Cézar, quien ya poseía en el lugar propuesto un muelle de embarque construido con madera dura.

Polémica entre Mascetti y Oliveira Cézar:

A nadie escapaba en aquel momento, que así como Oliveira Cézar trataba de llevar beneficios para su puerto privado, la empresa propietaria de la Destilería La Estrella estaba también interesada en llevar adelante la obra frente a sus instalaciones – ángulo de la cresta de barrancas donde aún perduran instalaciones de la misma. Por esto la firma se presentó al Gobierno ofreciendo hacerse cargo de parte de los gastos que demandasen las construcciones, si se las efectuase en el lugar de su interés.

Fue así que el Periodista don César Mascetti  se hacía eco de las noticias en su periódico El Independiente, en el mismo tiempo en que el Gobierno votaba una partida de dinero destinada al efecto.

Así opinaba:

“Los estudios se harán y si resulta conveniencia pública en que el muelle se construya cerca de la destilería, allí se hará, en vez de la boca del Riachuelo – refiriéndose a la boca del Riacho San Pedro por él  propuesta y defendida – pero lo que es un hecho irrevocable es que a San Pedro se han destinado 82.000 pesos de los 190.000 votados y que de estos fondos no han de morder un centavo los de la nueva Liverpool”, en alusión directa a la alternativa defendida por Oliveira Cézar, que se proponía llevar el puerto proyectado sobre el Río Paraná, más precisamente a Vuelta de Obligado donde tenía sus intereses particulares.

La expresión irónica del periodista, aludía al puerto de Liverpool que era alternativo al de Londres y alcanzó gran desarrollo  de operaciones en detrimento del primero.

La alternativa propuesta por Oliveira Cézar, trataba de obtener el apoyo oficial para el puerto privado que había establecido en la Vuelta de Obligado, un lugar excepcional sobre el mismo Río Paraná, con altas barrancas, aguas muy profundas obre la costa y salida directa al Río, pero que tenía como contra  la falta de seguridad y protección para los buques o sea, carencia del abrigo necesario. No obstante, Oliveira Cézar logró establecer su puerto  en dicho sitio histórico y durante varias décadas funcionó allí una boca exportadora de cereales para la zona Norte de  la Provincia.

En este asunto, A.R. Fernández en su “Prontuario de la Provincia de Buenos Aires”, indicó:

“Las baterías que se conservaron durante largo tiempo como enseña del espíritu belicoso que predominaba en los años que este terreno sirvió de fortificación, fueron convertidas por el señor Oliveira Cézar en silos de cereales, y precisamente sobre los mismos muros donde se guardaban fusiles, lanzas y balas de cañón, hoy almacenan pilas enormes de maíz y lino, y también vías, zorras y útiles de labor, en previsión del próximo auge agrícola cuyo apogeo aminora de año en año la capacidad de los depósitos, porque el desaborde pletórico de la producción de cereales correspondientes a esta zona, aumentó en los dos últimos ciclos excediendo todas las previsiones y todos los cálculos”.

Este informe y otros ya mencionados, motivaron que se despertase el interés de los gobiernos Nacional y de la Provincia de Buenos Aires que se pusieron de acuerdo para ocuparse del proyecto, culminaron con la promulgación de una Ley cuyo Art. 1º  establecía:

“El P.E. de la Provincia de Buenos Aires, previo acuerdo con el de la Nación, determinará las obras necesarias para las mejoras del Puerto de San Pedro, sobre las bases que presente el Departamento de Ingenieros, según los estudios hechos para la canalización y erección de un muelle.”

En los artículos 2º y 3º se ordenaba solicitar el concurso del Gobierno de la Nación y de la Municipalidad de Buenos Aires para la ejecución de la obra. Firmaban la Ley Luis Sáenz Peña y R. Lavalle por el Gobierno de la Nación y Ramón Udueta y J.M. Jordán por el Senado y Diputados respectivamente.

Pero las obras proyectadas no lograron concretarse y contando este lugar con una rada natural sobre el Río Paraná frente mismo a la Ciudad de San Pedro y en las inmediaciones de donde se proyectaba la construcción del futuro puerto, se gestionó y obtuvo que los buques de ultramar fondearan en dicha rada y recibieran  el  cargamento de granos por medio del transbordo desde las lanchas que  cargaban el cereal en los toboganes o canaletas establecidos sobre el Riacho San Pedro.

Para describir la operatoria, les contamos que el cereal se recibía embolsado en los lanchones que  los transbordaban a los buques por medio de sus guinches, donde se efectuaba el corte de las bolsas y se transformaba en cargamento a granel.

Esta operatoria fue utilizada hasta el año 1933, cuando don Eduardo Depietri finalizó la construcción del Puerto de San Pedro con dos muelles para cabotaje y se obtuvo del Ministerio de Obras Públicas la realización de tareas de dragado para dejar al mismo en condiciones de recibir buques de ultramar, como actualmente ocurre.

Pero no nos adelantamos en nuestro relato. La tarea tendiente a concretar el lugar de emplazamiento del futuro puerto sampedrino, dio lugar a otro enfrentamiento que demoraría varios años más la realidad del proyecto.

Recordemos que algunos bregaban por el establecimiento del puerto en la boca de la Laguna, en proximidades al lugar que comunicaba al Riacho de Baradero con su Acceso al río Paraná. Otros en cambio, defendían el paraje interno ubicado sobre el Riacho San Pedro.

Resulta ilustrativo en este sentido el comentario del editorial del periódico local “El Combate”, que se había ocupado del tema, tratándolo en su edición del 5 de junio de 1890 en estos términos:

“…Tenemos entendido que la S.A. representada por el señor Bruyn, que dentro de poco inaugurará la Destilería La Estrella, de la cual nos hemos ocupado otra vez, acaba de conseguir del Gobierno Nacional, la autorización para construir un muelle en la laguna al objeto de facilitar las operaciones de carga del producto de la mencionada destilería”.

“El sitio elegido es muy apropiado, quedando en línea recta del establecimiento y muy cercano al canal de acceso al Paraná.”

Comenzaba a definirse así, después de muchos años, las aspiraciones tendientes a concretar en la realidad del proyecto destinado a establecer un muelle de fácil entrada y seguro en su operatoria, en la zona de influencia de San Pedro

Obviamente, perduraba en la mente de algunos empresarios la idea de utilizar para el puerto a construir, el viejo embarcadero situado en el extremo opuesto de la Laguna, insistiendo en que tal lugar con menor esfuerzo brindaba el cumplimiento del objetivo central para ellos, o sea, el embarque del cereal.

Y si atendemos al proceder del Gobierno Nacional y el Municipal, denotaremos una conducta contradictoria puesto que continuaban concediendo permiso a distintas empresas, para que siguieran construyendo nuevas canaletas sobre el riacho, en el paraje ya célebre por tal operatoria.

No obstante ello, cabe consignar que las concesiones otorgadas  tenían como condición que serían levantadas cuando el Gobierno lo considerase conveniente. De este modo, se recurría a una solución alternativa que garantizaba la exportación del cereal, posponiendo las inversiones necesarias para el dragado de un canal de acceso seguro, profundo y limpio y la construcción del correspondiente muelle de embarque.

El Director del periódico local El Independiente Sr. Mascetti, expresaba estas opiniones por aquella época:

“No hace mucho anunciamos a nuestros lectores que el Sub Prefecto Marítimo, había solicitado el envío de una draga y varios comerciantes exportadores, casi todos, habían convenido enviar una solicitud al gobierno en tal sentido, ofreciendo algunos de ellos interesar también a personajes políticos muy relacionados con el Gobierno, porque consiguieran el pedido.  Sin embargo la Dirección General de Aduana ha tomado en cuenta el pedido del Sub-Prefecto, pues en nuestro apreciable colega Tribuna leíamos el otro día que el Ministro de Hacienda, se ha dirigido al del Interior encomendando el envío de una draga que está en el Riachuelo, a San Pedro, a objeto de quitar el banco que obstruye la entrada al “puerto oficial”.

Ya entonces se hablaba como si hubiese dos puertos, uno privado y otro oficial. Es que la población tomaba conciencia más rápidamente que las Autoridades, de la verdadera importancia que tendría para el futuro de San Pedro la existencia de un buen puerto y sobre todo, que el mismo estuviese ubicado de modo tal que su acceso fuera fácil, práctico y seguro.

El mismo periódico El Independiente en su edición del 20 de enero de 1895 se hacía eco de las opiniones sampedrinas  del siguiente modo:

“San Pedro ha adquirido tal importancia que ya no tiene ese algo de aldea peculiar de los pueblos chicos, es casi una ciudad. Su importancia comercial, su gran movimiento agrícola, sus condiciones de pueblo productor, lo ponen en esta categoría y sólo falta un esfuerzo para que sacudiendo la apatía en que las necesidades creadas por los malos años pasados lo habían sumido, nos lanzaremos hacia adelante con pujante brío…. “

“…..Otro progreso que hemos creído alcanzar pronto, es el dragaje del puerto y no descansaremos en nuestra propaganda hasta que no se consiga.”

Cabe apuntar que efectivamente, San Pedro estaba cambiando y aspiraba a ser una gran ciudad, con sus comercios, bancos, iglesia, escuelas y reparticiones oficiales de todo tipo que comenzaban a desarrollar sus actividades. La población sentía que efectivamente estaba llamada a ser un polo de desarrollo en lo que a exportación de cereales se refería.

Sin lugar a dudas no eran muchos  los que habían reparado en la posibilidad de ubicar el nuevo puerto en la boca de entrada de la Laguna, donde era más fácil mantener la profundidad del canal y mucho más práctico el acceso de los buques desde el Río Paraná.

Carga rápida y salida segura eran las condiciones más apropiadas que debía garantizar el lugar donde se construyera el puerto, a pesar de la opinión  de los que “……anhelaban ver en la laguna una verdadera población flotante…” incluido en esa visión el periodista Mascetti.  

“No nos apuremos por grandes muelles, eso vendrá después, lo primero es hacer mucho fondo y que no haya bancos de arena, sino que haya fondo para los mayores calados por todas partes. Así no serán necesarios prácticos para entrar el puerto ni hay peligro de varaduras. Después piedra sobre piedra, haremos de San Pedro una gran ciudad.”

Opiniones son opiniones, pero los que ofrecían la venta de terrenos en su mismo periódico, destacaban como ventajosa su ubicación a muy poca distancia de donde razonablemente debía instalarse el futuro puerto, dadas las condiciones que ofrecía el lugar.

 

 

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La evolución del Puerto en manos del consorcio

La evolución del Puerto en manos del consorcio

Desde el 2005 a la fecha se han realizado múltiples inversiones en el Puerto de San Pedro y las proyecciones para los próximos meses son alentadores, habida cuenta de los compromisos, acuerdos y licitaciones establecidas sobre el desarrollo de este espacio.

 

 

 

 

 

AÑO 2005:
A Cargo de la Provincia: 
-Reacondicionamiento del Edificio de Administración    
-Reacondicionamiento y Bacheo del Muelle Cabecera   
-Balizamiento del Espigón Nº 1       

 A Cargo del Consorcio:
-Reacondicionamiento del Edifico de Administración (Cambio de techo)
-Reacondicionamiento y Bacheo del Muelle Cabecera
-Ampliación y Refacción de Baños Existentes               
-Reacondicionamiento Sistema de Iluminación Zona Portuaria y calles de acceso
-Adquisición de Muebles, Útiles, Herramientas, Maquinarias, Equipos de Computación y Equipos de Comunicación Intangibles (Sistema Contable)
-Playa de estacionamiento para vehículos livianos
-Reparaciones Operativas (Bacheo)
-Compra Contenedor p/oficinas de PNA y OPIP provista de Cocina y baño
-Instalación de 5 escaleras erguidas en ambos muelles
-Instalación de sistema de alarma hombre al agua
-Señalización de seguridad en espigón Nº 1 y arreglo/pintura de bitas
-Reparación de alambrado antiescalonamiento en zona restringida
-Calefacción y refrigeración para oficinas de PNA
-Galpones 1 y 2 – Arreglo de techos, pisos y pintura interna
 
 
Año 2006 
A Cargo del Consorcio:
– Reparaciones Operativas (Bacheo)
– Mantenimiento Vías Navegables (Dragado)
– Muelle Cabecera, Muelle de Ultramar y Frente muelle de ultramar 9000 m3 (Por el mismo valor se refutaron 12000 mt3)
– Instalación de oficinas de PNA y OPIP
– Cobertizo para personal portuario
– Compra y colocación de 4 defensas muelle de cabecera
– Pintura, enrejado y arreglo galpones 1 y 2
– Reparación de portones de ingreso
 
 
AÑO 2007
A Cargo de la Provincia:

-Reconstrucción del Pavimento del Espigón Nº 1 (Apertura de Licitación – 17-11-05)
-Dragado muelles, zona de maniobras y canal de acceso (320.000 m3)
-Provisión e Instalación de Balizas en Canal de Acc.   

A Cargo del Consorcio:
-Colocación del Circuito Cerrado de TV
-Estudio Geotécnico
-Dragado complementario (50.000 m3)
-Compra 4 defensas para muelle de ultramar

AÑO 2008
A Cargo del Consorcio:
-Reparación pavimento articulado espigón N° 1.
-Refacción, ampliación y acondicionamiento de la Oficina del área operativa – -Pañol de mantenimiento
-Reparación Red cloacal de la oficina del área operativa.
-Acondicionamiento de Baños externos.
-Ampliación del Circuito cerrado de TV.
-Colocación de control de acceso en portón N° 1.
-Compra de 2 defensas para el muelle del espigón N° 1.
-Construcción de estacionamiento en el edificio de Administración.
-Reparación de Grúa Nelson propiedad del Consorcio.

Próximas obras
A Cargo del Consorcio
 
-Muelle cabotaje Espigón N° 2
-Construcción de una dársena para la entrada de buques contenedores
-Construcción sala de control de cámaras
-Reubicación de las areneras
-Construcción de sala para la instalación de un equipo electrógeno y tablero de control correspondiente.
-Certificación de calidad ISO 9001-2000.

 
A cargo de la Provincia de Bs. As.
-Instalación de Red contra Incendios
-Camino alternativo de acceso al Puerto, enlace con Ruta 1001 (Proyecto de Vialidad Provincial)

Proyectos futuros
-Reconstrucción del muelle de espigón Nº 1
 
Las Obras realizadas por el C.G.P.S.P. con excepción del dragado, fueron ejecutadas por Empresas y personal de la ciudad de San Pedro.

Ddescenso del tráfico de contenedores

El Puerto de Barcelona sufrió un descenso del tráfico de contenedores del 1,55%, su principal área de negocio, durante 2008, debido a la coyuntura económica internacional. La Autoridad Portuaria de Barcelona (APB) movió 2,57 millones de teus (unidad métrica equivalente a un contenedor de veinte pies).

 

La caída registrada en 2008 contrasta con el aumento del 12,59% del ejercicio anterior.

El tráfico total de mercancías se situó en 51,8 millones de toneladas, un 0,82% más que el ejercicio anterior, frente al crecimiento del 7,83% experimentado en 2007. Este ligero aumento en el tráfico total se explica por la evolución favorable de los graneles líquidos, que crecieron un 10,14%, hasta alcanzar un volumen de 12,1 millones de toneladas. La carga general fue de 34,9 millones de toneladas, un 0,57% menos.

La caída más brusca la experimentó el tráfico de vehículos, que se redujo en un 10% (frente al aumento del 10,84% del año anterior).

China se con-solidó como el primer socio comercial del Puerto de Barcelona, ya que el 23,35% de teus que pasan por la infraestructura catalana tiene su origen o destino en el gigante asiático. La zona de Extremo Oriente y Japón absorbe 600.000 teus.

El tráfico del Puerto de Barcelona con el Norte de África creció un 31%, hasta 304.873 teus.

El transporte ferroviario también ganó enteros durante el año pasado. Un total de 52.562 teus salieron o entraron en la instalación a través del ferrocarril, un 26% más que en el ejercicio anterior.

Cruceros
El frenazo registrado en la principal actividad del Puerto de la capital catalana contrasta con la evolución del tráfico de cruceristas, actividad que la APB ha impulsado durante los últimos años.

El Puerto cruzó durante el año pasado el umbral de los dos millones de cruceristas. Concretamente, la instalación acogió 2,07 millones de pasajeros de este tipo de embarcaciones, cifra que supone un incremento del 17,5% respecto a 2007 (el aumento registrado el año anterior fue del 25,89%).

Tras el crecimiento de 2008, el Puerto de Barcelona consolidó su liderazgo en el Mediterráneo en esta actividad.

Además, Barcelona se situó como quinto puerto de cruceros del mundo, por detrás de los cuatro grandes puertos turísticos del Caribe –Miami, Puerto Cañaveral y Puerto Everglades– y el puerto mexicano de Cozumel.

El Puerto de la capital catalana adelantó durante el año pasado a las infraestructuras portuarias de Gran Caimán (Islas Caimán), Nassau (Bahamas), Saint Thomas (Islas Vírgenes) y San Juan (Puerto Rico).

Los ferrys de línea regular dieron servicio a 1,16 millones de pasajeros, cifra que supone un aumento del 4,34%. El transporte de corta distancia (short sea shipping) creció un 26,6%, hasta situarse en 396.477 pasajeros.

Fuente: Expansion.com

 

Presentación de convenios

CAPROEM y el Consorcio de Gestión del Puerto de San Pedro, invitaron a los productores de la zona y autoridades relacionadas con la producción frutícola a una presentación que se realizó el viernes 16 de Enero en la sede de la Liga Deportiva Sampedrina.
La misma tuvo como objetivo darles a conocer los alcances del convenio celebrado entre ALFA -Alimentos Frescos Argentinos-, entidad que facilita el ingreso de productos frescos a la Unión Europea y el Puerto de Barcelona, con el Puerto de San Pedro, formando así una cadena de instituciones que trabajan a favor del exportador de frutas frescas de nuestra zona.
Además del Presidente del Consorcio de Gestión, Mariano Veiga, disertó el representante del Puerto de Barcelona en Argentina, Sr. Hugo Lejtman, quien expuso las ventajas e infraestructura de ese Puerto para el ingreso a Europa de mercaderías Argentinas y las particularidades de su convenio celebrado con ALFA. Posteriormente contestó preguntas de los presentes, evacuando todas las dudas que surgieron durante el encuentro.
Ya pasado el mediodía, y después de un inconveniente técnico en el viaje hacia nuestra ciudad, llegó el Director de Promoción de las exportaciones de la Provincia de Buenos Aires, quien escuchó atentamente las necesidades de los productores locales, y se acordó un contacto permanente para trabajar en conjunto.
Al finalizar la exposición, se compartió un almuerzo con todos los invitados.
La charla fue muy prodcutiva al entablar relaciones con entidades vinculadas a la exportación, que propone la apertura de los mercados y facilidades para la comercialización de los productos zonales.

 

Inédita exportación de uvas

En diciembre de 2008, el movimiento portuario fue atípico en comparación con años anteriores. No solo por la fecha en que han llegado Buques a cargar, sino también por el tipo de productos exportados.
Por primera vez se cargaron Uvas, provenientes de Viñedos Mendocinos y Sanjuaninos. La importancia de esta fruta es su fragilidad. La misma requiere de un gran cuidado en el transporte, carga y descarga, ya que es muy sensible a cambios de temperatura y manipuleo brusco o inadecuado.
Con los cuidados que requiere la exportación de esta fruta, y gracias a la idoneidad de quienes trabajan en el Puerto de San Pedro, se cargaron 2 buques, ambos con destino a Bélgica.
El primero en fue el “Baltic Start”, que zarpó de nuestro puerto el 22 de diciembre con 2646 pallets de uva. Y el segundo, el “Green  Maloy” partió el día 26 de diciembre llevando 2377 pallets de esta delicada fruta.
De estos 2 buques, que fueron los últimos del año 2008, también cabe destacar que en los mismos se cargaron algunos pallets de duraznos, fruta que no había sido exportada por este puerto en todo el año, debido a la crisis ya conocida por todos del sector productor de duraznos.
Estamos convencidos que el éxito de estas operaciones novedosas, traerán mas movimiento al puerto, dado que la carga llegó a su destino en perfectas condiciones, logrando la satisfacción total de los importadores.

 

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Fiesta de Reyes

 
El Consorcio de gestión organizó una fiesta para celebrar el día de Reyes, junto a todos los chicos del barrio. Hubo música, juegos, gaseosas y golosinas y los Reyes Magos en persona trajeron los regalos para todos los chicos.
Fue mucha la expectativa y la emoción al recibir a Melchor, Gaspar y Baltasar que fueron llamando uno por uno a los vecinos del consorcio por su nombre, y entregándoles sus regalos.
La fiesta comenzó a las 19 hs. y finalizó pasadas las 22 hs el día 6 de enero. El esfuerzo hecho por todo el personal del consorcio y demás personas que ayudaron desinteresadamente, se vió satisfecho con las sonrisas de mas de 300 chicos que asistieron a la fiesta en el Galpón del Consorcio.
Gracias a todos los chicos que fueron solo a pasarla bien y jugar, a los padres que asistieron con ánimo de divertirse y pasar un buen momento junto a los chicos, y a los amigos del Consorcio que colaboraron para que este festejo se pueda llevar a cabo.